
Si se nos cae líquido sobre el ordenador, hay que actuar de manera muy rápida. Apagalo sin pensarlo con el botón de encendido y sin esperar a que Windows se apague, desenchufalo y sacar la batería velozmente. Tenemos que evitar que el vertido entre en contacto con los circuitos del aparato.

El siguiente paso que debemos tomar, es darle la vuelta para que todo el líquido y la porquería que esté entre las teclas salga y no se filtre hacia los componentes del ordenador. Una vez hecho esto, seca el teclado con papel de cocina o una toalla. Nunca papel higiénico ya que éste se deshace y suelta restos.

Si el PC tiene sistema anti-mojado o podemos quitar el teclado, conviene separarlo del resto y secarlo. Si la bebida derramada contiene azúcar, hay que limpiar las teclas y botones con productos específicos. Puede servir un cepillo mojado en agua y vinagre, o con un poco de alcohol. Así evitamos que las teclas se queden pegajosas

Si nuestro ordenador no se puede desarmar fácilmente, tendremos que tirar del destornillador de toda la vida para poder sacar la batería, el teclado y la carcasa, y secarlos rápidamente.

Cuidado con el secador. Algunos expertos aseguran que podría generarse una peligrosa descarga electrostática que inutilizase los componentes del aparato. Así que lo mejor para secarlo minuciosamente es utilizar una gamuza o un bastoncillo de algodón.

Hecho esto, debemos esperar un par de día para que el ordenador quede totalmente seco. Ponlo en un lugar dónde puedan evaporarse todo tipo de restos del líquido contenido.

Ya sólo nos queda montar de nuevo el portátil y esperar a que todo el proceso de limpieza y secado haya surtido efecto. Si te ha pasado, sólo nos queda desearte suerte.
