
Hoy en día, dada la informatización de la sociedad, nuestros datos personales pueden estar al alcance de cualquiera. Por ejemplo, nuestros perfiles en las redes sociales hacen que cosas como nuestra fecha de nacimiento, familiares o empresa sean de dominio público. Olvídate de claves evidentes.*Fuente: Bitelia

Mezcla como mínimo tres grupos de caracteres o más: combina mayúsculas, minúsculas, números y caracteres especiales. De esta manera haces que sea mucho más difícil para un hacker descifrar tu 'password'.

La longitud de la contraseña, como mínimo, debería ser de ocho caracteres (aunque no excesivamente larga para que no te cause problemas o rechazo).

Minimizar el número de repeticiones de caracteres o patrones o secuencias evidentes (abcd, qazwsx, 123456, etc). Hace unos meses nos hicimos eco de Las 25 peores contraseñas de Internet.

Para facilitar el recordatorio podemos usar los números para sustituir letras y, por ejemplo, sustituir la letra ‘o’ por el ‘0’, la ‘e’ por el ‘3' o la 's' por el 5.